En los últimos años, los precios de la energía han aumentado de manera constante y los costos de calefacción y electricidad se han convertido en una parte importante del presupuesto. Actualmente, la climatización del hogar es un problema al que nos tenemos que enfrentar todos los días, y este problema lo es aún más si hablamos del tiempo que necesitamos para calentar la casa todos los días durante los meses fríos.
Este artículo tiene como objetivo ayudarlo a elegir la fuente de energía más rentable para su casa.
¿Por qué sistema de climatización decantarnos?
- Calefacción de gas natural
Esta energía proporciona comodidad y ahorro, y no requiere almacenamiento ni suministro (solo conéctese al gas de la ciudad). Hoy en día, aunque los precios están subiendo año tras año, todavía tiene una excelente relación calidad / precio.
Este también es un modo de calefacción eficiente, gracias a los avances tecnológicos, las calderas de gas natural son más eficientes y consumen menos energía que los modelos anteriores. Por lo tanto, puede ahorrar dinero reemplazando la caldera vieja. En comparación con otros tipos de calderas (diésel, leña, pellets), instalar una caldera de gas es la solución más económica.
- Caldera de gasoil
Este aceite es adecuado para casas que no están conectadas al gas natural. Permite que el calor se difunda de forma rápida y uniforme y es ideal para calentar grandes áreas. Dado que el costo del petróleo está directamente relacionado con el precio del mismo, las tasas de interés actuales varían mucho.
No obstante, gracias a la nueva caldera de condensación, es posible ahorrar energía mientras se calienta con aceite. Tenga en cuenta que las calderas de gasoil ocupan espacio, por lo que es necesario instalar un tanque de combustible y proporcionar abastecimiento anual.
- Calentar con madera
Hoy en día, es la fuente de energía más barata del mercado. Los pellets son pequeños cilindros producidos a partir del exceso de madera, que son más ecológicos y económicos que el diésel, el gas natural o la electricidad. El suministro varía según la región, por lo que antes de elegir esta solución, asegúrese de buscar un proveedor cerca de usted. El combustible también requerirá un lugar de almacenamiento. Puedes calentarte con una caldera o estufa.
- Gas butano para la calefacción
La calefacción de butano es barata, pero no es segura ni laboriosa de mantener porque el cilindro es pesado y debe reemplazarse con frecuencia. Aunque su seguridad ha mejorado mucho en los últimos años y la mayoría de las estufas tienen sistemas de apagado automático, el butano sigue siendo letal si nos olvidamos de apagarlo o si hay una fuga en el sistema.
Si decide utilizar este método de calentamiento, le recomendamos que utilice un tanque de almacenamiento de propano para evaluar la instalación del dispositivo de calentamiento y así evitar el reemplazo constante de cilindros de gas, ya que estos tienen una mayor capacidad de almacenamiento.
- La energía solar como alternativa de calefacción
El sol es una fuente de calor 100% ecológica, gratuita e inagotable. Sin embargo, esta energía debe complementarse con calor adicional. En zonas con poca luz solar, la instalación es muy cara y menos rentable.
Si queremos aprovechar al máximo el potencial de la energía solar doméstica, también podemos instalar sistemas de calefacción solar aumentando ligeramente la inversión. Eso sí, el equipamiento necesario es el mismo, aunque sus tamaños son diferentes. Y también es necesario instalar una mayor cantidad de paneles solares.
- Calefacción eléctrica
Esta es una de las energías más costosas. Debido al bajo costo de inversión inicial y la facilidad de uso, el uso inicial de electricidad parece muy atractivo. Sin embargo, si lo consideramos a largo plazo, entonces, si es posible, sería más ventajoso elegir otra solución. Se recomienda utilizar calentadores eléctricos que consuman mucha energía en casas pequeñas y bien aisladas, o además de la calefacción de leña.
En resumen, todos los precios de la energía aumentan cada año. Si puede usar gas natural, es una de las opciones más atrayentes. Al reemplazar la vieja caldera de gas por una caldera de condensación bien regulada, obtendrá un mejor rendimiento y ahorrará hasta un 30% del costo. Por tanto, la madera es una solución muy interesante también, en particular como calefacción complementaria.


